miércoles, 29 de agosto de 2012

LA ELEGANCIA Y LA MODA


                                                 ¿POR QUE SE RELACIONAN?

La elegancia es el atributo de ser excepcionalmente eficaz y sencillo. Se utiliza con frecuencia como un estándar de buen gusto, sobre todo en las áreas de la moda y la decoración.

Algunos estímulos visuales se consideran elegantes si se usan un número pequeño de colores y estímulos. El color blanco se asocia a menudo con la elegancia, por lo general junto con el azul o negro.Algunos asocian la elegancia con la simplicidad del diseño. Otros en cambio lo entienden como el buen gusto en la riqueza del diseño o decoración.
sentimos cierto placer estético muy semejante al que experimentamos al contemplar algunas de aquellas obras naturales artificiales calificadas de elegantes.
A las personas que deben desenvolverse en sociedad, les está permitida alguna coquetería, aunque varonil, que indique el deseo de agradar, pues indudablemente, es uno mejor acogido en todas partes cuanto mayor es el cuidado puesto en hacerse agradable a los ojos de los demás, aparte de lo mucho que lisonjea el amor propio, tener un amigo, un compañero, que se distingue por su pulcritud y elegancia.
No es de buen gusto el abandono en el vestir y el aseo, pues con ello se demostraría desdén hacia la opinión ajena.
La persona poco cuidadosa es ridícula a los ojos de sus propios amigos y la apatía y abandono de sí mismo le enajena a menudo las simpatías de todos.
Sólo podemos exceptuar de esta regla a los excéntricos y a los sabios.
Como ya hemos dicho que la elegancia es sencillez, no es necesario gastar enormemente en trajes, pero sí poner mucha atención en la elección de los vestidos y en los adornos complementarios. Que haya armonía de colorido y que el atavío se adapte según las circunstancias, porque no es lo mismo vestirse para salir de paseo por la mañana, que ir a un té por la tarde o asistir a una fiesta campestre que a una recepción.
Teniendo esto en cuenta, todos pueden adquirir el aspecto verdaderamente elegante, pero sin olvidar que donde debe ponerse mayor esmero es en el aseo de la propia persona y esto, todo el mundo puede y debe hacerlo. Uñas sucias y mal cortadas, unos dientes descuidados, el cabello en desorden, etc., molestan a la vista y destruyen el buen efecto que un correcto traje puede producir, y esto puede evitarse a costa de poco trabajo y sin grandes dispendios.
Tampoco el verdadero elegante hace abuso de las sortijas y joyas. Con lo indispensable basta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario